Es
increíble ver la influencia tan profunda que tienen artefactos como el reloj o
un mapa en el pensamiento humano. A través del capítulo el autor una vez más
nos hace pensar en cosas que parecen no tener trascendencia, pero sí que la
tienen.
En
una categorización de tecnologías muy acertada, se puede ver como las tecnologías
se convierten más que en una herramienta externa, en una extensión de nuestro
cuerpo, sus sentidos y sus capacidades. Todas tienen un impacto en nuestra
forma de pensar y actuar, pero sin duda las más poderosas son las tecnologías
intelectuales, tal como menciona el autor: ‘’… nuestras tecnologías
intelectuales ejercen el poder más grande y duradero sobre qué y cómo pensamos.
Son nuestras herramientas más intimas, las que utilizamos para la auto-expresión,
para dar forma a la identidad personal y pública, para cultivar nuestras
relaciones con los demás. ’’ (Carr,
2010, pág. 62) Son las tecnologías
intelectuales las que modelan y guían el pensamiento en nuestra época, sobre
las cuales giran los debates y por las cuales se escriben libros como éste.
Después de pasar por un debate entre el instrumentalismo y el
determinismo, una victoria implícita de el determinismo marca la pauta. Con el
Molino de Viento como productor de una sociedad feudal y el Telar de Vapor,
productor de una sociedad capitalista sin duda se crean argumentos más solidos
que los instrumentalistas, quienes se ponen de acuerdo en algo con los deterministas:
los avances teconológicos a menudo marcan puntos de inflexión en la historia.
Terminando el capítulo llega uno de los puntos más interesantes,
el debate sobre la escritura entre Sócrates y Platón, un medio que suprimiría
ciertas facultades y elevaría otras, como todo medio o artefacto tecnológico.
Éste debate se ha presentado y se presentará, sin duda alguna, siempre que
llegue un nuevo artefacto o medio tecnológico a la sociedad humana; en mi
opinión, a pesar de la resistencia y la
crítica que siempre habrá hacia la mayoría de artefactos, estos siempre se
llevarán la victoria, tal como la criticada escritura en los tiempos de Sócrates
y Platón, y en nuestros tiempos Internet y los debates actuales sobre su uso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario